Hermanos artistas paraguayos
Luque Luque
Caro y Diego son hermanos artistas autodidactas, nacidos en Asunción, que se unieron para formar un atelier en el cual trabajan hace varios años. Toman las pinturas como proyectos en los que trabajan juntos en todos los procesos de creación.
Más allá de la raya
Desde el año 2006 Ana y Diego Luque dedican casi todo su tiempo a la pintura, llegando a sistematizar la producción de la imagen a través de la investigación y la experimentación.
Esta disciplina en el abordaje de la pintura les permitió recoger conceptos, ideas y materialización de algunos momentos capitales de la historia del arte moderno: la fuerza y la vibración del color y la espontaneidad de la pincelada remitirían al Impresionismo y al Fauvismo, así como el shock y la crudeza de la imagen adeudarían algo a la potencia comunicativa del Pop.
Al contrario, todo el criterio cromático, el ímpetu gráfico comprometido con la línea, las texturas, la pincelada y el desborde del marco definen una particular manera de la imagen, una que confía en la expresividad de lo espontáneo, lo experimental y lo azaroso.
Hay en la obra de estos artistas una fidelidad absoluta a las impresiones personales, las vividas en la cotidianeidad y las que proceden de la memoria y los recuerdos. Por ello, lo representacional no pretende testimoniar lo real sino ofrecer una experiencia fresca, lúdica y espontánea.
La arquitectura, la naturaleza, la figura humana, las bicicletas y los vetustos colectivos aparecen como fenómenos plásticos humanizados por la energía y el gesto de la línea, el color y la materia, con los que los artistas crean un universo paralelo, alternativo y liberador.
La contundencia expresiva de esta producción reciente evidencia las posibilidades de lo pictórico en el arte contemporáneo paraguayo y legitima su propuesta desde la experimentación honesta con el color, la materia, la figura y el soporte.